A veces parece que todo va en nuestra contra. Sentimos que nuestras vidas se quedaran estancadas en algún punto donde no hay manera de seguir adelante. Algunos hasta nos recomiendan que no demos paso hacia atrás ni para tomar vuelo. Qué triste es sentirnos solos, creer que si volteamos la mirada hacia los lados no encontraremos a nadie…

     Si, realmente puede ser difícil sentir que todo lo que nos pasa, cumple con un malvado plan pre elaborado para acabar con nuestra paciencia. Peor cuando se desatan una serie de eventos contrarios a lo que deseamos para nuestra vida. Cada pequeño tropezón, se convierte entonces en una caída de la cual, en ocasiones, quisiéramos no volver a levantarnos.

     Afortunadamente el estar solo, casi siempre resulta ser una alucinación de nuestro interior que empieza a ver frustrados los intentos por salir adelante. estoy seguro que, con mirar un poco hacia atrás, podemos ver una cara conocida que siempre está presente, tal vez no para evitar que cometamos errores o suframos tropezones, pero sí para evitar que caigamos o sostener nuestra mano cuando las piernas no tienen más fuerza para continuar.

     ¡No estamos solos cuando existen personas que nos quieren y se preocupan por nosotros!