De retazos intenta construir su mundo.

Recolecta partes por doquier,

alegrías y tristezas por igual,

no desecha nada.

Pieza por pieza,

une cada hallazgo, enlaza con cuidado una a una,

aunque la mayoría no coincida en forma,

aunque lo que construya, al final no sea coherente.

Partes incompletas,

partes destrozadas a propósito,

él sostiene su creación con lo que de buen corazón,

algunos se acercan a ofrecerle.

Porque pareciera que esta vida

le ha condenado,

a recibir tan solo aquello que los demás olvidan…

lo que otros tantos han dejado ya de lado.

Es entonces que mucho hay de alegrías,

aunque por igual, pueden ir acompañadas de tristezas,

escondidas, camufladas con palabras y deseos blancos.

Aún no pierde el entusiasmo,

continuará con la obra tal y como la ha empezado,

armando un escenario impersonal, con retazos de sueños rotos.